El caso es que en casa las cosas no van del todo bien; vivir con mi suegra ( a la que no quiero) se me hace muy duro, la rútina de tener que estar metida dentro de casa y no poder salir con el contrario por culpa de su madre estaba pasándome factura, pero al final hemos hablado tranquilamente ( bueno, no tan tranquilamente, tengo la mala costumbre de que cuando algo me duele mucho, lloro a mares y me da una rabia......) y hemos aclarado las cosas, hemos empezado seriamente a buscar una casita para irnos y poder vivir tranquilamente.
Eso ha sido lo que me ha hecho darme cuenta de lo gruñona que estaba siendo, pues estaba haciendo sufrir a mi marido( ahora no le llamo contrario, pero solo ahora, eh!!!), y él no está para que lo presionemos mucho, que a pesar de que discutamos mucho, le quiero con locura y a veces tiene detalles que me hacen olvidarme de lo serio y "viejo "(de mentalidad) que es la mayoría del tiempo.
Y he estado pensando que habia algo de mi que no era como siempre y de repente, mientras escribía un comentario en un blog, miré mis manos ....y , claro, eso era, mis manos....... bueno mis uñas. Eran unas uñas normales......... Y no es una tontería, no es algo superficial, aunque lo parezca.
Desde los 18 años he llevado siempre las uñas pintadas, con dibujitos, rayas, con los colores más estrámboticos que te puedas imaginar, pero siempre han sido mi seña de identidad, la queli no sería tal sin las uñas pintadas....... y llevo 3 meses sin pintarlas.......hasta hoy.
He vuelto, las llevo ahora de un color rojo fuego ( como mi ánimo) y me he sentido libre y yo y me he reido por nada y he sentido un chorro de felicidad corriendo por mis venas. Si, tengo ganas de reir y bromear y así es como siempre he sido.
ALERTA, mundo, La Queli más juguetona .....HA VUELTO.






